Aquí et explicaré cómo se hace un Smart TV LED con panel LCD. Conocerás el paso a paso de la construcción de un Televisor LED Inteligente.
En el corazón de una metrópolis industrial, dentro de instalaciones que desafían la pureza del aire de un quirófano, comienza el nacimiento de un Smart TV, un proceso que es tanto una coreografía robótica como un milagro de la física moderna, acompañado de una mano de obra muy calificada.
Primero, necesitas entender que el proceso de fabricación de un Smart TV, realmente podríamos decir que se divide en 3 partes principales, y cada una de estas partes puede ser llevada a cabo de forma simultánea dentro de una misma fábrica, pero en distintos sectores de la misma.
Entonces, en una sección de la fábrica se llevaría a cabo la producción del panel LCD, o sea el panel de cristal líquido.
Otra sección de la fábrica estaría encargada de la producción del chasis que incluye la retroiluminación LED.
Otra área de la fábrica podría encargarse de la producción de la Main Board o Placa base, que incluye al procesador y otros componentes eléctricos y electrónicos, que le otorgarían las capacidades inteligentes al televisor.
Y por último, tendríamos la línea de ensamblaje de todos estos componentes. Primero se uniría el chasis que tiene la retroiluminación LED a la pantalla de cristal líquido. Y por último se insertaría la placa madre y otros componentes electrónicos, en la parte trasera del televisor, en donde también incluiríamos al sistema de altavoces que muchas veces puede proveer otra fábrica, para al final colocar el cobertor o tapa que le otorga un aspecto más estético al Smart TV.
Construcción del panel de Cristal Líquido (LCD)
Entonces, empiezo por explicarte el proceso de construcción de la pantalla LCD o de cristal líquido. Ésta se compone de varias capas.
Una de ellas es el Polarizador Horizontal que filtra la luz para que solo las ondas que vibran horizontalmente pasen.
Luego tenemos el Sustrato de Vidrio con TFT que es una matriz de transistores microscópicos que actúan como interruptores para cada píxel.
De ahí vendría la Capa de Cristal Líquido que podemos ver como el "músculo" de la pantalla, y éste reacciona a la electricidad.
Luego vendría añadido el Filtro de Color (RGB), en donde la luz blanca se divide en rojo, verde y azul.
Y entre estas tres capas se define si este panel LCD será del tipo de VA, IPS o ADS, que es la forma en cómo se alinean y giran las moléculas de cristal líquido cuando reciben electricidad. Cada tipo de panel tiene sus ventajas y desventajas, algo que explicaré en otro video.
Por último, tendríamos el polarizador vertical que sería la última capa de la pantalla LCD, que tiene la función de bloquear o de permitir el paso de la luz que fue "girada" por el cristal líquido.
De todas estas capas hay dos construidas con un tipo de vidrio conocido como vidrio de borosilicato, que no se expande ni se contrae con los cambios de temperatura, lo que evita que los circuitos microscópicos se rompan.
Luego se termina de dar forma y estabilidad a la pantalla LCD añadiendo marcos y otros componentes que sean necesarios, según cada modelo.
Sistema de Retroiluminación LED
Ahora, vamos con la fabricación del sistema de retroiluminación Todo inicia en la base del chasis, donde una red de miles de diodos emisores de luz, o sea, los LED, son montados con precisión nanométrica sobre una placa de aluminio que disipará el calor de su incansable brillo.
En una base de aluminio, brazos robóticos de alta precisión sueldan miles de minúsculos diodos LED que emitirán una luz blanca o azulada, de una intensidad cegadora.
Todo arranca con la elección de la estructura de los LED, estos diminutos motores de luz que determinarán la profundidad de las sombras que verás en casa.
En las líneas de montaje de televisores de gama básica, se instalan tiras del tipo LED Edge, donde los diodos se colocan solo en los bordes del marco para lograr modelos ultra delgados, usando placas de guía para repartir el brillo.
Muchos modelos, principalmente de marcas como Samsung y LG, utilizan este tipo de tecnología de retroiluminación, para principalmente lograr lo mencionado, es decir televisores más delgados y por ende más llamativos. Sin embargo, este tipo de tecnología de retroiluminación LED, suele tener problemas de sobrecalentamiento.
Subiendo un escalón, encontramos la tecnología de retroiluminación LED Directa convencional, donde los diodos se esparcen por toda la parte trasera, ofreciendo una luz más uniforme. Por tal razón, este tipo de televisores, aunque pueden lucir con un diseño final más grueso, suelen tener mejor disipación de calor, por tal razón podríamos decir que son más confiables, y muy probablemente más duraderos.
Sin embargo, la verdadera ingeniería de precisión surge con la tecnología de retroiluminación, conocida como LED directa de Matriz Completa con atenuación local, o en inglés conocida como Full-Array Local Dimming, o FALD.
Aquí, cientos de LEDs se agrupan en zonas independientes que pueden atenuarse en distintos niveles, o apagarse por completo, para así lograr resultados con colores negros muy profundos.
Y la cúspide de este proceso, es la integración de Mini LEDs junto a la tecnología Full-Array, es decir diodos cuarenta veces más pequeños que los convencionales, y en mayor cantidad, que permiten crear cientos o miles de zonas de control o zonas de atenuación, en muchos modelos eliminando casi por completo el efecto de halos de luz, o también conocido como efecto Blooming, y de hecho en muchos casos rivalizando con la perfección de los paneles orgánicos, o sea con los televisores OLED.
Una vez escogida y aplicada la tecnología de retroiluminación LED que llevará el Smart TV, necesitas entender que sobre estos diodos, se deposita una placa de guía de luz y múltiples láminas difusoras, cuya misión es casi poética: tomar esos puntos de luz individuales y suavizarlos hasta crear un resplandor perfectamente uniforme, un lienzo de energía pura que no tiene sombras ni manchas, preparando el escenario para que el color tome el protagonismo.
Tecnologías de Color en Smart TVs
Una vez establecida la base de luz, la fábrica se convierte en un laboratorio de química óptica para infundir color.
Aquí es donde marcas como Samsung, Hisense y TCL, entre otras, introducen la lámina de Puntos Cuánticos o Quantum dots. Técnicamente, se trata de una película de cristales semiconductores, con tamaño de 2 a 10 nanómetros. Estos puntos cuánticos son los afinadores del color; cuando la luz de los LED los golpea, los cristales de mayor tamaño brillan en un rojo profundo y los más pequeños en un verde eléctrico, logrando una pureza cromática que el cristal líquido solo no podría alcanzar jamás.
En contraste, LG despliega su tecnología, Nanocell, que en lugar de convertir la luz, la purifica. Se aplica una capa de partículas de apenas un nanómetro de diámetro, que actúa como un filtro de absorción, "limpiando" las longitudes de onda residuales que suelen contaminar los colores primarios.
Para sus modelos más avanzados y de años pasados, LG solía incluir la tecnología QNED Color. Antes se trataba de un proceso híbrido, donde la luz atravesaba primero los puntos cuánticos, para ganar intensidad, y luego entraba en acción el filtro Nanocell para ganar precisión, logrando una saturación y un brillo excepcionales. Sin embargo, en los modelos más recientes, LG menciona que su tecnología tendrá el nombre, Dynamic QNED Color, e indican que han eliminado el uso de puntos cuánticos, y aun así logran ofrecer una amplia gama de colores con gran precisión.
Mientras estas láminas se sellan, otras estaciones de trabajo aplican variantes técnicas específicas. Samsung, en sus modelos de gama de entrada, integra la tecnología, Crystal Color, que utiliza materiales fosforecentes de alta potencia directamente en los LED, para ampliar el espectro de color de forma nativa, sin necesidad de capas adicionales de nanocristales.
Por su parte, Sony implementa su legendaria tecnología Triluminos, que se diferencia de los Quantum Dots y Nanocell en que es un sistema integral: es decir, utiliza una retroiluminación de espectro ancho combinada con filtros de color de alta gama, que trabajan en perfecta sincronía con procesadores de imagen, que mapean el color de forma inteligente, recreando tonos de piel y texturas de la naturaleza con una fidelidad, que imita la visión humana, priorizando el realismo sobre la saturación explosiva.
Proceso final en la Fabricación de un Smart TV
El proceso continúa con la unión y sellado del panel de cristal líquido o LCD, con el chasis que contiene la retroiluminación LED. Hasta aquí el televisor tiene forma, pero faltan los componentes que le dan vida.
Entonces, sigue el añadir la placa madre y otras partes eléctricas y electrónicas que permiten que el televisor pueda dar imagen, y que además pueda tener un sistema operativo para acceder a aplicaciones de streaming, entre otras funciones que le otorgan el adjetivo Smart. Incluyendo por supuesto el sistema de entradas o puertos que le permita poder conectar dispositivos externos. Aquí también por supuesto se incluyen componentes como el procesador, la cantidad de memoria RAM, la GPU y el receptor de la señal Wifi.
En este proceso también se añade el sistema de altavoces.
Luego de esto se procede a realizar pruebas de imagen y sonido para percatarse de que todo esté funcionando correctamente.
Otras partes como las bases, los controles remotos y otros accesorios,por supuesto fueron construídos a parte. Y al final simplemente se añaden al empaquetado final, para su distribución a tiendas y supermercados, para finalmente llegar a las manos de las personas.
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